AOLL – Capítulo 58 – Instantes antes y después de la tormenta

Autor: R. B. García

Las aguas se habían convertido en montañas, y esa montaña se abría como una onda sobre todo el hemisferio sur de ese mundo. Traspasando el meridiano para llegar a los dos continentes.

Y a medida que pasaba y surcaba el mundo las olas monstruosas, la tormenta poco a poco se desvanecía.

Algunos monjes de montañas altas al haber recibido la noticia de que Raimfarben había sido destruida, enviaron una solicitud de estudio en los efectos del núcleo de la montaña stonea al concilio de los electores.

Estos desvelaron un pergamino que contenía cartas sobre un monje de casta blanca que antes había avistado un tipo de energía similar a la de Raimfarben.

El estudio se componía de un escrito que decía lo siguiente:

“El destello verde está compuesto por gases ígneos que al ser expuesto a temperatura ambiente genera un tipo de energía altamente peligrosa. Esta energía se genera por una roca llamada núcleo que está cubierta por grandes filamentos de arena especiales que empiezan a generar zumbidos, y esto a su vez pulsos que atraen cualquier tipo de organismo. Si el núcleo no se contiene, es altamente probable de que explote. Por el contrario si esta es contenida en grandes profundidades y en lugares estrechos con presión. el núcleo podría morir.”

Esto alertó a los monjes y buscaron otro tipo de información que les fuera útil además de ese alerta en el pergamino. Y generaron una pregunta.

¿La presión del agua podría aplacar la explosión del núcleo?

Era incierto, pero como estaban las cosas, el núcleo siguió liberando energía verdad y explotó.

La presión del agua fue suficiente para contener tal estallido, pero logro causar un maremoto que se dirigía a todo logar con costa en el centro del océano amargo.

Los monjes por prevención enviaron a cada reinado una alerta sobre posibles olas que podrían llegar arrasar poblaciones costeras. Pero las advertencias fueron ignoradas a los líderes de cada ciudad.

Es ahí cuando los aldeanos de cada ciudad como Tunoela, Pardo, Iteroi, Baldivia, Verdemo, Baldercost, Canaland, Canlad, Caneloi, Canloi, Cox, Irga, Snow, Lpudiente, Bone, Barsuvio, Plantlanc, Cloux, y el Distrito comercial de las islas unidas, entre otros que pertenecen al desierto y al norte con Agrtha vieron llegar semejante monstruo líquido que rompió y destruyo todo a su paso. El océano sobrepasaba los rompe olas, devastando con todas las ciudades, antes mencionados.

El barco de Rdall no sufrió daño y sobrevivió al impacto de la ola gigante. Todos en su interior estaban bien, llegaron con la incertidumbre del estado de Rdall y Carmel Pardo.

Es entonces que preguntaron al Torner que hacer.

Parlot era el nombre de aquel que quedaba al mando cuando el capitán no estaba. Parlot decidió ir a la isla de Carmel Pardo.

— ¿Estás loco?— Grita Orga. — Esa mujer es una loca asecina.

Mendredora le coge del brazo y con el otro le señala la dirección de la isla indicándole que sus subordinados en mayoría mujeres también como Qnty matarían a quien fuera si no es ella la que encalla en su muelle.

— No tenemos opción, el torbe ya no tiene energía, y los calderos no tienen mucho aguante, los más cerca es la isla de Carmel Pardo.

— Tenemos otra opción— Era algo raro escuchar al esposo de Orga, pero lo que propuso era algo sabio. — Tenemos a su tripulación, le hemos salvado la vida, dejemos que ellos negocien el arribo. Enviaremos una señal de paz y ellos bajaran para convencer a los demás.

No obstante no sabían cómo había afectado la isla el maremoto. Solo era cuestión de tiempo de llegar y saber que había pasado. Su tripulación estaba abordo y los sacaron a cubierta para proponerles una tregua. Es así como fueron a islas pardas.

* * *

Mientras tanto Zastrozz se levanta desde su trono todo abatido y con gran fuerza grito el nombre de Kiros.

Kiros llega con esa incertidumbre para saber lo que le pasaba a su Imperato.

Y él le dice.

— ¡Kiros, busca la carta que el consejo y los monjes enviaron sobre Raimfarben!

Kiros va y busca la carta en un increíble mecanismo de cajones que guardaba cartas y documentos del Imperato. Encuentra la carta y se la lleva con suma urgencia.

Él toma la carta y la lee con cuidado y lee la carta de Neron Canelo. Después dice con un gran dolor en su corazón.

— Kiros, tengo dos malas noticias, parece que la diosa tenía razón.

Kiros le ve y le pregunta.

— ¿Puedo saber a qué se refieres Imperato Zastrozz?

— Ganamos la batalla en Char, hubo grandes bajas pero el enemigo salió de la ciudad. Sin embargo ahora el Solemno tiene otra preocupación. Ha puesto la alerta máxima de desastre en todas las ciudades costeras. Un gran tsunami arrasó con grandes poblaciones costeras de los Koumen. Él ha pedido… ayuda. Se tiene un cálculo aproximado de sesenta mil muertos y más de cincuenta mil desaparecidos, no se sabe aún el costo material. El Dominato ha inmovilizado las tropas rojas a estas ciudades para la ayuda, junto con las tropas marrones… Así que Kiros, envía también de los templos sagrados en las fronteras rojas todo el suministro de los cultivos para esas ciudades, y envía los suministros de aquí a los templos.

— Sí, señor.

Alizes se acerca a Zastrozz pero no dice nada. Este le ve y dice.

— ¿Vienes a burlarte, o regocijarte?

— ¿Por qué haría tal cosa?

— Tú sabes por qué…

— En realidad quería que vinieras conmigo a ver la tropa de las valquirias de fuego, han progresado muy bien.

—Discúlpeme diosa Alizes, pero ahora no tengo tiempo para sus juegos, ahora mismo estoy considerando viajar a visitar mi amigo.

— No Zastrozz, no lo hagas. Estas en una guerra no puedes distraerte ahora con las calamidades de otros…

— ¿Cómo puedes decir eso diosa Alizes? Eres la diosa de la prosperidad, tu deberías apoyar este tipo de cosas, ayudar a los demas, sin importar su casta.

— Que hipocresía la tuya Zastrozz…

— Si lo se muy bien, que por que no fuimos así con los Dark… pero esto y aquello es diferente.

— Zastrozz, ahora no es tiempo de velar por tus amigos, con que hallas enviado comida y recursos es suficiente.

— Mi amigo está pasando por un tiempo difícil, y todo por ese… por ese…ese…

— Dilo, dilo de una vez… Por ese Dark ¿no es así?

— Al menos lo sabes… reconoces que es así.

Alizes se calla y le mira, pero este continúa.

— Mi diosa, sé que es tu amado, pero tienes que reconocer que a donde va, trae miseria y dolor…

— Debes quedarte Zastrozz.

— ¿Por qué?

— Tienes una guerra que ganar…

— ¿Y acaso importa, acaso te importa lo que pase con esta ciudad o con el mundo? Tu misma lo dijiste, él traerá la guerra y la miseria, repartirá dolor. ¿Por qué te importa entonces ahora esta guerra?

— Por que debes cumplir tu papel.

— No estoy para sus acertijos…

— Si te vas, te arrepentirás Zastrozz y luego no quiero que me culpes, o culpes a ese Dark.

Zastrozz le ve con rabia y toma un libro para aventárselo.

El campo de energía protege a Alizes y está sin más continua su marcha.

* * *

En el otro lado del mundo y antes de todo ese desastre. Red se había librado de la guerra contra los rojos y dorados. Estos se reagruparon en Char y los dejaron huir. Red y Qnty se dirigían a islas negras mientras reparaba he inventariaban los daños.

Antes de legar a islas negras, estos anclaron en medio del océano para tener una reunión privado los dos capitanes. Después de una noche de pasión y ya calmados. Red le pregunta:

— ¿Aun sabiendo que podrían matarme, me seguirías?

— No solo te seguirá, mataría por ti.

— Si eso ya lo has demostrado.

El cuerpo desnudo de Qnty se apoya sobre el torso de Red pasando su dedo índice sobre su pectoral y bajando con relieva a sus abdominales, y este lo repetía varias veces. Red aun con esa excitación y sintiendo el seno de Qnty en su pecho, tenía acelerado su pulso por la preocupación que ella le causaba. Sabía que di ninguna manera lo abandonaría, y no sabía cómo salvarla. Pero le tranquilizaba saber que tenía una persona que batallaría con él hasta en los peores escenarios posibles.

— ¿Que haremos entonces?

— Tener sexo toda la noche… no sabría cómo mas pasar el tiempo con esta incertidumbre, de igual manera y pase lo que pase estaré contigo. Si toca pelear o si toca rendirnos, aceptaré solo tu palabra… sé que no te rendirás fácilmente.

Red le ve y le besa, y continúan esa noche apasionada hasta el amanecer mientras las mujeres de Qnty y los hombres de Red se juntan también para una noche de juerga.

La noche en la que había zarpado Red y Qnty era la misma noche en la que Rdall había salido para las islas Lpudiente en su rescate. Y se coordinaron para que cuando la ola fuera enviada, Red al siguiente día llegara a la bahía Maltuina.

Bill salía de esa costa muy preocupado cuando Rdall le aviso sobre el peligro inminente que había sobre la colonia sobre esa tormenta en medio del océano amargo.

Cuando Red llega habían pasado 3 dias exactos. Y los Maltuinos estaban en pos de la guerra contra los dorados. Pero todo eso se detuvo cuando anunciaron la llegada de dos barcos.

Muchos tenían lanzas y espadas para atacar la tripulación de Red y Qnty, pero cuando esperaron tal arribo de hostilidad, un niño y una mujer salían.

Ancianos, y heridos, muchos con quemadura y mutilaciones, niños seguían llorando por la pérdida de su padre o madre, muchas caras largas y tristes.

Baldurg y Solomea piden a los soldados atender a todos los heridos y dar cobijo a los desconsolados. Es cuando Red y Qnty junto con la pandilla de Smonca y Victoria salen. Muchos se sorprenden de tal manera que toman armas para matarla, pero la matriarca y Kolgar detienen tal acto y dice:

— No la maten.

Ellos estaban también a la defensiva esperando que alguien atacara, pero Red sabía que ya no podían perder más integrantes, porque solo quedaron seis en la pandilla.

Es cuando Red tira su espada de cactolium y se arrodilla y pone sus manos detrás de la cabeza.

Qnty lo ve y hace lo mismo sin dudar, haciendo que toda la tripulación de mujeres se arrodillara también junto con la tripulación de Red.

Smonca ve como se rindieron resignándose y haciendo lo mimos, y su grupo lo copia, incluyendo Victoria.

Es cuando los cuatro veteranos se asombran.

— Déjennos entrar en la guerra— Dice Red.

— ¿Cómo podemos confiar en ti después de lo que hiciste?— Dice Baldurg.

Pero Kolgar le pregunta a la matriarca su opinión, a la que esta responde.

— Envialos al calabozo, tendremos que discutir como afectara esto a nuestros planes de conquista.

Jsviel mira el cielo oscuro y comenta:

— Parece que tendremos un día lluvioso.

Una pequeña llovizna caí mientras Red y los demás son llevados a las celdas subterráneas.

Los 3 veteranos y la matriarca, junto con Gorza discuten lo venidero para el antiguo Spirriow chaca le most.

— ¿Y bien como podremos confiar en él, ha traido a los esclavos de Raimfarben—Dice Kolgar mientras ve a los demás.

— Bueno, tenemos que culpar también a Rdall por esto— Dijo Baldurg— él causo que los barcos se dirigieran a Char en vez de islas negras.

— No, eso sería muy injusto de nuestra parte, fue coincidencia que Rdall llevara esos barcos como ofrenda a Elgor, y que el Dark atacare en esos instantes— Dice Solomea, y continúa—A demás gracias a él y a las ofrendas los barcos sirvieron de apoyo para la evacuación de la ciudad de las tormentas.

— Si pero… eso no fue suficiente.

Kolgar calma a los dos, y dice:

— Ya cálmense los dos, Baldurg tiene razón Solomea, que haya ayudado en Raimfarben no recompone lo que hizo al enviar los barcos a Char— Kolgar pausa y muestra una carta de Asmut sobre el reporte de Raimfarben antes de su llegada.

— ¿Sabes cuantos barcos llevó a Raimfarben como regalo?

Solomea niega saberlo.

— Llevo 12 barcos, entre esos; 4 buques cargueros y 8 caza tormentas. Llevo 4 de sus mejores barcos que se impulsan con torbes y los de más híbridos.

— Y de ellos ninguno llegó— Dice Solomea.

— Los reportes anteriores con Jvier indicaban 1002 habitantes manchados y Maltuinos, pero ahora se ve menos de la mitad… en nuestro conteo solo hay 206.

— La batalla fue dura, hay perdimos a muchos… todos los lideres murieron incluyendo Asmut.

Un Maltuino golpea la puerta y dice que una mujer a órdenes de Rjos estaba esperando hablar con alguno de los veteranos. Kolgar le dice al Maltuino que la dejara entrar para que relatara todo lo sucedido.

— Mi nombre es Kaleia, soy hija de manchados en Raimfarben.

— Oye muchacha relátanos que pasó en Char, lo anterior ya lo sabemos— Dijo Baldurg.

— Asmut propuso poner los mejores barcos en el frente mientras, los demás se ocultaban en el hangar de los barcos cobradores. Al principio nos fue bien, porque los ejércitos eran pocos. Duramos todo la mañana creando barricadas y formando armas para la batalla que según Asmut y los demás líderes podríamos ganar. Pero Rjos advirtió a los demás líderes que era mejor una retirada que la pelea en Char. Los líderes estaban enaltecidos por haber tomado las zonas bajas, que como ya es bien sabido es la mitad de la ciudad, e ignoraron las palabras de Rjos.

— ¿Y quién es ese tal Rjos?— Pregunto la matriarca.

— Rjos vivió en Raimfarben, y paso casi toda su vida allí… era torner en la caza de tormentas, y como tenía experiencia en esta área, le planteó la idea a los cinco líderes que si el plan fallaba él lideraría la retirada con los damas barcos. Y como si hubiera sabido el resultado, la batalla en las zonas nobles se perdió. Gracias al plan de retirada de Rjos muchos se salvaron. Pero no fue suficiente porque los barcos dorados y rojos rodearon el muelle destruyendo armas y los barcos de escape, muchas se sacrificaron para detener el avance y los líderes murieron en el frente cuando el ejército de grifos atacó. Ellos estaba a punto de ejecutarnos, pero la banda de Smonca junto con esa Dark atacaron el frente dorado en las comarcas y en el muelle, abriendo paso a los barcos de Red y Qnty. Ellos llegaron y ayudaron a todos lo que estaban en el fuego cruzado… Los 800 de Raimfarben se redujeron alarmantemente en esa batalla.

Yo vengo abogar por ellos Señor Kolgar, señor Baldurg, señor Solomea, y… — Es la matriarca Jsviel jovencita— Dijo Kolgar. La mujer agacha su cabeza como ovacionándola y luego se dirije a ellos.

—Ellos son los héroes del día, pero más que por ellos también quiero pedirá ayuda por Rjos que resultó gravemente herido. No dijo nada porque no quería alarmar a nadie en la situación que se encontraban los demás pero tiene una herida infectada en su costado derecho, vengo a pedir una atención urgente por él.

La matriarca los ve y le asienta a Kolgar, pero aun sí, sin que la matriarca le acentuara, este ordenaria la atención a Rjos.

Ella sonríe y sale del lugar con un hombre que le buscaría un galeno para el caso de Rjos.

— ¿Y bien?— Dice Solomea con una expresión de duda y satisfacción.

— ¿Qué pasa Solomea, tienes algo que añadir?—pregunta Baldurg.

— Bueno, tengo en mi poder la carta de Jvier que envía desde el barco de Rdall, aprobando la conducta de Red. Y pide un indulto especial por causa de desconocimiento y nula relación entre un caso y el otro en propias palabras dice: “Los eventos que rodearon a Red tiempo atrás fueron conspiraciones elaboradas para su disposición en la comunidad. En cambio el Dark que ayudó, en caso propio fue un evento desafortunado pero a la vez necesario que iniciaría la ayuda indirecta en el avance del plan que liberaría a Raimfabern de la opresión roja. Así pues colocando en comparación que delito fue grave y cual fue de ayuda, se tendría por regla propia anteponerse el juicio de la vieja Gorza, que, el llevar un Dark en un barco Maltuino”. Y eso es sacado del código de conducta Maltuina y las leyes que ayudaron a conformarla. Al final coloca «cuidar de la comunidad, de los derechos, y deseos impuros» si se rompe la primera y segunda frase, el sistema de leyes Maltuinas no serviría de nada. Por qué se atendería primero algo que por error sucedió a hechos que por previsión se cometió.

Y eso es todo, tal cual como Jvier lo ve; Red no cometió delito alguno, y si por él fuera lo liberaría y le daría méritos por tal acto colateral ayudo hacer con los Maltuinos.

— Bueno, al parecer Red ha ayudado mucho la comunidad— Dice Baldurg.

— Que no se cante Victoria primer. Si Red nos ayudó, tenemos que probarlo— Dice la Matriarca.

— ¿Y que más prueba que trajera a los Maltuinos heridos?— pregunta Solomea.

— Bueno, con ese acto se podría revertir la pena de muerte, además no sabemos si aun guarda rencor a mi madre o a mí por haberlo mandado a matar, tendré que hablar con él primero.

— Espere, aunque lo haga, él ya se ofreció para luchar con nosotros.

Y es ahí cuando el consejo de los veteranos con la matriarca llegaron a una sola conclusión, negociar con él.

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