AOLL – Capítulo 48 – Ultima oportunidad de muerte.

Autor: R. B. García

Estaba en la arena, la multitud gritaba, los hombres más poderosos estaban en ese balcón con mi chica.

Lo único que me detiene es ese grupo de personajes que andaban con espada, lanza, arco y mazo. Yo sostenía a mi amiguita Parom. Mi mano temblaba, pero no de miedo ni de terror, sino más bien por ansiedad y nerviosismo.

Escuchaba como mi pecho se inflaba, y veía directamente lo que sucedía en el palco.

Escuchaba como ella le decía al Imperato Zastrozz que no me hicieran nada, que dejara que yo pudiera llegar a ella. Pero de inmediato esa conversación se vio inmiscuida por un berserker con un mazo enorme que dice:

— Me lo pido.

El Koumen iba a decir lo mismo, pero por no hablar rápido se queda sin la oportunidad de atacar primero.

Mi chica habla con el Imperato. — Por favor no lo ataquen, solo déjenlo hablar primero.

El Imperato ve razonable la propuesta y dice:

— Espera Raknar, deja que hable primero.

Yo me dirijo a la audiencia.

— He venido desde muy lejos por ella, no tengo intenciones de pelear…

Magra llega donde Anglus para avisarle que un Dark se había colado en el estadio, así que Anglus fue con el Dominato, pero al subir se dio cuenta de inmediato que el que hablaba a la tribuna no era más si no el mismísimo Dark. Myleron se levanta y le dice:

— ¿Cómo dejaste que esto ocurriera?

— Lo siento mucho señor, el Dark no venía solo, hay una banda ayudándolo.

— No me importa, solo captúralos.

— Si mi señor.

Mientras eso pasaba yo decía:

— Hoy vengo por ella, no teman, yo no traigo el mal ni la muerte… pero he escuchado que si participo en este juego el ganador puede pedir lo que sea… así que…

El Imperato se levanta y termina las palabras que yo iba a pronunciar.

— Así que quieres participar, para ganar y así pedir que tu premio sea ella, ¿no es así?

Yo le acentuó afirmándole lo correcto.

— Un momento— Dijo Myleron — Yo no estoy de acuerdo, es un maldito Dark assas. Neron le calma diciéndole— Oye Myleron estas convirtiendo esto en un problema, déjalo que juegue.

— No, no quiero que juegue— Dijo la chica de cabello azul. — Solo déjenlo, y ya.

— ¿Estás loca mujer? Ese Dark a donde quiera que vaya es un problema, mira lo que paso en torres altas, en Raimfarben, en ciudad Char, en todo a donde va trae caos —Grita Stainen Bai —Si lo dejamos aquí vivo nos traerá la muerte.

— Yo no vengo con intenciones hostiles, vengo solo por ella, si quieren que juegue jugare, si no quieren tan solo déjenme estar con ella.

— Tal parece has pasado por mucho, no es así Dark— Dice Zastrozz

— Si, pareciera que el destino se encarga de separarnos.

— ¿Ves a esta gente de aquí? Si les ocurre algo…

— Repito, no quiero iniciar una pelea sin justa causa, tan solo la quiero a ella.

— Raynard Boldorg, no luches, tan solo ven aquí, ya es suficiente todo lo que has hecho hasta ahora es suficiente. Por favor esta gente no te hará daño…— Grita mi chica pero fue interrumpida.

— Espera— Grita Myleron — ¿de verdad tenías planeado presentarte así como así, esperando a que no te hiciéramos nada?

Esa pregunta no la respondí

Myleron al entender mi silencio mira a los demás reyes y dice para ellos.

— ¿Ustedes que piensan?

Sin embargo la diosa intercede por mí.

— No lo dejen luchar, él ha pasado por mucho… tan solo lo quiero a mi lado.

La gente se levantaba de sus asientos y gritaban cosas ofensivas y me tiraban piedras, decían que me mataran, que no pertenecía aquí, que deberían matarme, que me torturaran y cosa que ya había escuchado antes.

— No lo sé, sería muy arriesgado, si se va perderíamos espectadores, creo que es mejor que se quede participando— Dice Neron.

— La ciudad pide una ejecución, los juegos se irían al caño con esta revuelta del Dark— Aporta Myleron con una mirada de duda.

Zastrozz le pide a Myleron que dejara que prosiguiera, y que la audiencia se quedara porque tendrían juegos y una ejecución si el Dark muere en la arena.

—Eres un hijo de p**** Zastrozz, sabes que ese Dark solo está aquí por mí, tienen que dejarlo en paz, nada de luchas, él ya lo dijo; viene en son de paz.

— Su divinidad, esto podría perjudicar los juegos…

— Los juegos me importan un bledo, no autorizo la pelea con ese Dark.

— Entienda que esto no es por usted, si tanto le ama por que no deja que lo demuestre, déjenos ver que tanto le ama—Dice Zastrozz.

— No me provoque Zastrozz.

— No, escuche usted, sabe muy bien que le soy leal, pero esto… es algo que no está dentro de nuestro alcance, la profecía dice que él traerá guerra, y llega como si nada para presentarse en un juego de muerte. ¿Sabe? muy pocos se atreverían hacerlo, así que es mejor que calle y observe.

— Zastrozz tiene razón — Dice Nerón— Yo respeto su autoridad, pero un Dark es un Dark.

— Entoces, dejarlo jugar… vaya esto nunca se había hecho.

Myleron accedió y mando a llamar a Anglus para decirle que controlara la audiencia.

Es entonces cuando él le pregunta por su otra misión, el Dominato llama a Mgra y Samurion para que se encargaran de la búsqueda.

Myleron le hace un gesto a Zastrozz para que continuara. La multitud es calmada por los Ereiser que se posicionaba enfrente de ellos para protegerlos de cualquier ataque, pero aun así los soldados estaba muy nervioso porque nunca habían visto un Dark, solo lo que escucharon en leyendas. Vi como los escuadrones formaban una hilera para proteger toda la audiencia.

Zastrozz se dirige al público:

— No teman Rouguianos, nosotros como máximas cabezas de cada casta estamos aquí para protegerlos, dejaremos que este Dark pelee y represente a los que perdieron en las primeras rondas de lucha.

La gente me abucheaba y se escuchaba gritos y personas que decían que yo no les representaba, gritaban que me sacaran.

Mi chica gritó:

— ¡Cállense!

La multitud enmudeció.

— ¿Acaso él les ha hecho algo? Él ahora es un Kraiger y un Arion, tiene el mismo derecho que estos Kreiger, así que si respetan sus propias tradiciones callen y observen la pelea.

La gente estaba estupefacta y los bullicios dejaron de escucharse, aun cuando no estaba de acuerdo de que luchara. Le respetan, yo la miraba con esa admiración. Definitivamente ella ha cambiado, así que me dispuse mentalmente a no perder.

Ella se sienta obligada a observada por el Dominato, el Imperato y el Potestatus, que se sorprendían por el carácter fuerte que tenía. Esa es mi chica.

Stainen Bai le hace una señal al referí para presentarme ante el público.

Él se acerca a mí y grita con la voz entrecortada de miedo.

— Vaya tus ojos sí que son negros— Susurra para sí mismo el referí.

— Ciudad de Rougen, este ha sido el momento idóneo para que la diosa Eos y la diosa Calipso hayan enviado a sus semidioses, para presentarse hoy. Uno como el contrincante y la otra como la aliada. Hoy está aquí en estas arenas por primera vez un Dark…

— Oye, dime tu nombre…— Me dice el hombre en voz baja.

— Soy Raynard Boldorg.

Este grita.

— ¡Raynard Boldorg!

La multitud no grita ni dice nada, solo el silencio perturbador se apodera de la arena.

El referí se retira, y es cuando Raknar el Berserker arremete de inmediato.

Yo saco a Parom y me defiendo de sus ataques, iba tan bien hasta que Herrumb el indestructible me da una pata que me envía hasta a la pared del coliseo estrellándome de inmediato. El mueve sus brazos para que la tierra pudiera aprisionar mis brazos. Y en efecto lo hace, mis brazos quedaron atrapados por la cadena de rocas que se apretaban ante la pared. Harrumb tira un puñetazo a mi rostro pero yo lo esquivo y este rompe la pared. Como no podía mover mis brazos lo empojo con mis pies, y doy un giro de 180° para poner mis pies por encima de mis brazos y que la inercia hiciera su trabajo para liberarme.

Al hacerlo esquivó las flechas de Van Wllaces que disparaba rápido para darme, pero yo mientras luchaba ponía de escudo la hoja de la guadaña para que la flecha no me diera. Bewolf giraba mucho con esa espada larga y delegada que cortaba finamente.

Yo también giraba mi báculo con las tres armas, y escogía la espada para luchar con todos, la espada mía giraba para poder defender y rodaba en tierra para no ser alcanzado por el mazo de Raknar, el Redgroouk que era un maestro con la espada pausaba para ver mis movimientos y embestía rápido para poder adaptarse a mi lucha combinada de artes marciales. En una combinada estrategia del Harrumb y Bewolf me derriban de un puñetazo para que el koumen me diera otro puño en el abdomen que me levanta del suelo, y su lanza me golpea tan fuerte que sentía como mis órganos se desordenaban por dentro.

Van Wllaces no permitía que me recuperase así que lanzaba las flechas. Yo corrí directamente al Koumen de la lanza para atacarlo, pero como yo ya sabía cómo reaccionaba esperé que Van Wllaces tirase una de sus flechas para yo tomarla en el aire y enterrársela en el cuello, pero Raknar me taclea desviando mi ataque. Aduras penas rasguñé su cuero haciendo una herida casi que mortal.

Porque aunque no fue directo a su punto vital, si corte carne, el hombre pone su mano izquierda en su cuello para detener el sangrado.

La audiencia que observaba se sorprendió por ese acto supuestamente hostil. Porque hasta donde yo tenía entendido aquí se juega para ganar o morir.

La gente gritaba.

— ¡Ya mátenlo!

Mi chica estaba preocupada, se le notaba en su reacción de no ver la pelea, ella no quiera verme morir.

Los guerreros estaban alerta a mis movimientos. Pero yo les analizaba.

Herrumb el destructor, es fuerte, la herida que le provoqué lo ralentiza.

Bewolf Lihhoyd es ágil, sin embargo se cansa rápido por su armadura.

Raknar, es audaz y rápido pero imprudente.

Van Wllaces, tiene destrezas con el arco.

Van Wllaces es el único que no he visto como batalla, y mi arma esta vez me es incomoda, para pelear de igual tendré que luchar con alguna de sus armas.

Entonces esta vez me lancé contra ellos con un plan. Cuando Bewolf lanza su ataque con la espada, yo derrapo con las rodillas, y la hoja pasa rosando mi nariz. En esas me esperaba Raknar con su martillo que detengo con el hacha, Harrumb entra en la batalla con la lanza que es manejada con una sola mano. Este envía su punta a mi perfil del rostro, pero yo muevo mi cabeza hacia atrás y la muevo girándola 360° para que la cuchilla de la lanza no me tocara. Y mientras pasaba eso yo pienso en un disparo. Van preparaba su flecha, pero como estaba en el combate cuerpo a cuerpo contra Harrum y Raknar no podía disparar.

Yo quería hacerme con ese arco.

Entonces mientras detenía la espada de Bewolf, el martillo de Ragnar golpea la parte del hacha que mantenía para protegerme de golpes fuertes como ese, pero ese martillazo hizo que mi propia arma me golpeara la cabeza y me desbalanceara un poco.

Y es cuando Van Wllaces tira su flecha. Yo al verlo retrocedo para disparar el arpón, y al ser lanzado, la punta de agarre del arpón desvía la flecha y penetra debajo del pulmón derecho de Wllaces, la punta de agarre queda en el suelo incrustado. Yo activo la espada y la lanzo como un proyectil a la pared de apoyo donde estaba el palco de los reyes, y esta queda embutida.

Corro por el arco que aun sostenía Wllaces, y este al verse imposibilitado saca un cuchillo para liberarse, pero no puede, él grita:

— ¡haaaaaa, es de cactolium!

Este no sabía cómo quitarse ese cable que lo tenía de lado a lado. Cuando voy a tomar el arco, la lanza de Harrumb llega antes para imposibilitarme el agarrare del arma. Bewolf Y Ragnar se unen para luchar conmigo.

Yo ya no tenía arma, así que con acrobacias evitaba ser golpeado por el martillo y cortado por la espada, utilizaba mis patadas para quitármelos de encima. Golpes al pecho y al rostro, sin embargo Harrumb mueve la tierra para que la tierra me golpeara.

Raknar dice.

— Se acabó el juego, ¡Tolls!

Y una esfera eléctrica me golpea para enviarme a la pared. Bewolf corre a donde el agarre del arpón quedo y lo zafa de la tierra, y Harrumb se dirige a la pared para zafar a Parom, así que de nuevo, corro hacia ellos, pero Raknar me mantenía alejado con Tolls. Yo tome una roca y se la lancé a los ojos y este desintegra la roca con Tolls, al hacerlo me abalanzo sobre él para quitarle su mazo y se la lanzo a Harrumb que estaba a punto de retirarla, pero el mazo golpea la pierna de Harrumb haciendo que este callera. Bewolf enciende su espada e intenta cortarme en dos, su desespero por hacerlo hace que su cuerpo expulsara fuego deteniéndome en el intento de atacarle si chamuscarme.

Yo estaba cansado, y 2 de mis contrincantes estaba casi sometidos, uno por la herida en su cuello y el otro atravesado por mi arpón. Recordé que las ropas que me dio Victoria y que pertenecía a su padre eran hechas con pieles que aguantaban el fuego.

Harrumb cojeaba y su herida en el cuello dejo de sangrarle, este olvida retirar a Parom y viene furioso a embestirme, yo tomo arena en mis manos y se la lanzo en los ojos. Este maniobra la tierra y hace brotar del suelo un peñón que me golpea en el pecho, sacándome el aire y dejándome tendido en el suelo. Observo como Bewolf retira mi arma y trata de ayudar a Van. Harrumb crea una pared de tierra para que yo no pudiera correr hacia ellos mientras se reponían.

Raknar le dice a Bewolf que era ya hora de sacar todo su poder. Yo me ubico en un costado de la pared para escalarla, pero me di cuenta que era mala idea, porque Raknar lanza rayos que destruyeron la pared y me lanza a la pared del estadio de nuevo. Como había comido lumias azules estas no me afectaban, pero el fuego sí. Bewolf lanza un chorro de fuego para quemarme. Aquí es cuando necesitaba mi arma. Me situó en una de las paredes de Harrumb para pensar en cómo recuperar a Parom.

Entre más fuego y rayos caían en esa pared, más se desmoronaba. Es cuando veo como un cuchillo negro cae a mis pies. Todos observan en la tribuna quien era el que me ayudaba, pero no lograban ubicarlo. Y al ver la forma del cuchillo me di cuenta que era la daga de Victoria.

Entonces me decidí atacar lo único que me afectaba, el fuego. Lancé la daga a Bewolf y este se entierra en su hombro izquierdo, y mientras se retiraba la daga yo ataco a Raknar con una patada para adueñarme del martillo. Pero un golpe rompe mi defensa en la espalda haciéndome escupir sangre. Harrumb había creado también un martillo de doble cabeza con tierra.

El golpea con una cabeza y con la otra pero yo me defendía con ese martillo de una sola cabeza. Como era alto le golpe con firmeza su rodilla y este cae arrodillado, y golpeo su abdomen, y este también me golpe el abdomen con su martillo. Raknar toma el arco de Van y lanza flechas, pero yo salgo volado de ahí para que no me dieran, pero Harrumb crea un grillete con rocas y me detiene. El mazo rompe la roca pero me es inevitable esquivar una flecha que me rasguña el brazo derecho.

Lo más cerca que me ayudaría a evitar las flechas era Harrumb, así que me acerco a él y lo golpeo en su rostro para hacerlo caer. Raknar no tenía un tiro limpio, Harrumb me abraza para que la flecha atravesara a ambos.

Y este le grita que lo hiciera, y sin dudarlo tira. Yo pongo las manos en sus ojos para hacerlo sufrir y de que me soltara. Este suelta y lo empujo con una patada, la flecha sigue de largo.

Yo corro hacia él pero Bewolf me detiene con sus llamas, estaba tan cansado que aduras penas podía luchar con su espada en llamas. Raknar seguía tirando flechas, pero yo siempre se las desviaba con el mazo.

— ¡Devuélveme mi arma!— Me grita.

Yo peleo con Bewolf y lanzo el martillo por el aire para tomar la lanza de Harrumb.

Cuando tomo la lanza observo a Van que aún estaba tirado en el suelo tapándose su herida. Es ahí cuando empezaba mi pelea con lanza entre uno que tenía un martillo y una espada.

El de la espada empieza sus famosos giros con fuego, yo repelía con la punta del bastón y golpeaba con la hoja. El del martillo también atacaba y yo me defendía con el báculo para que solo golpeara la varilla, era una pelea al mismo tiempo entre uno que cortaba y uno que quebraba.

Yo me agachaba cuando el fuego quería quemarme el rostro, y el martillo pasaba electrificado para inmovilizarme, así que pasaba entre los dos bajando mi cabeza y golpeando a ambos con la lanza. Brincaba de aquí para allá con la lanza y golpeaba a ambos entre látigos de la cuchilla y giros protectores. El martillo siempre quería golpear algún hueso, pero la versatilidad de la lanza me permitía ahuyentarlo, la espada era más difícil, al rasgar el metal de la lanza contra la hoja de la espada esta chirriaba y votaba chispas.

Van Wllaces por ayudar dispara una flecha que hiere mi pierna, y Harrumb me aprisiona de nuevo mis piernas para inmovilizarme. Yo retiro la flecha antes de que la tierra llegara a mi ingle. Bewolf grita.

— ¡Este es tu fin!

Y lanzo la flecha al aire, mientras detengo el golpe con la lanza, y pone su mano izquierda en mi hombro para quemarme, yo tomo la flecha y se la entierro en su hombro antes de que se incendiara. Tomo la lanza y golpeo repetidas veces la prisión de tierra, pero Harrumb aún mantenía fuerza para crear esa prisión. Raknar pelea conmigo mientras estoy inmovilizado y el martillo siempre golpeaba donde yo defendía. No podía tirarle mi lanza a Harrumb para matarlo por que perdería mi única arma de defensa.

Es ahí cuando Bewolf dice:

— ¡Quítate lo calcinare!

Así que cuando Bewolf dispara su fuego, yo le lanzo la lanza atravesándole el pecho. Harrumb se levanta y la audiencia se aterroriza.

Raknar de la rabia trata de golpearme la cabeza, pero al agacharme yo golpeo su pecho con todas mis fuerzas repetidas veces, y trato de tomar el mazo para golpear la prisión de tierra que me tenía sometido. Tomo el martillo y rompo la prisión.

Todos estaban esperando que Bewolf se levantara, el fuego logro derretir la punta y logro tomarla antes de que insertara toda en el pecho. Raknar ayudaba a Bewolf para levantarse, cuando yo fui atacarlos a ellos con el martillo, un proyectil de tierra me logra quitar el martillo de las manos.

Harrumb se levantó y creo rocas con punta, varias de ellas suspendidas en el aire, y me las lanza todas. Yo corro para que ninguna me diera pero algunas pasan y rasguñan por detrás de mi pierna derecha y mi espalda.

Yo caigo cerca de Van que aún no podía levantarse y me ve, este me tira el cuchillo y se me entierra en la espalda. Todos gritaban “¡ya está, mátenlo!”.

Parom estaba cerca, Harrumb levanta de las arenas un piso de tierra de lo profundo creando un cráter de diez metros en el estadio, que tenía pensado aventármela. Yo me levanto y corro hacia una esquina, y Harrumb tira el gran suelo, la sombra de esta se agranda a medida que se acerca, así que pensando rápido disparo el arpón y esta se incrusta a la pared, yo activo el mecanismo y el motor me arrastra hasta la otra pared, la roca enorme se estrella contra el muro provocando que se agrieta, y los escombros que volaron fueron repelidos por los escudos de los Ereiser que protegían a los ciudadanos en el estadio.

Sin darme cuenta de mi acto había matado a Van Wllas que al retirar el agarre, la punta del arpón atraviesa su espalda matándolo en el instante.

Todos al ver eso, seguían gritando:

— ¡Mátenlo! Ya es suficiente, extermínenlo.

— Ese bastardo me las pagara— Le decía Bewolf a Raknar.

Harrumb llama más rocas y tierra y cubre sus brazos hasta formar un tipo de taladro en sus extremidades.

Yo peleo con Harrumb que me golpea tan fuertemente, que yo ya no podia mantenerme en pie, Parom era lo único que me mantenía alejado de ser penetrado por esa rocas puntiagudas. Myleron se levanta porque quería terminar la lucha pero Zastrozz le detiene.

Bewolf, se retiraba poco a poco esa lanza y se puso de pie, Raknar tomo el martillo y se dirigía hacia mí. Raknar con el martillo también atacaba y Bewolf que con una sola mano encendió su espada y fue atacarme también simultáneamente.

Harrum me golpea, y yo caigo.

Mi rostro ya estaba cubierto de sangre, mi boca tenía un sabor salado y amargo, y también a metal.

Mi regla de no matar estaba al límite.

Harrumb esperaba a que me levantara para rematarme con sus rocas proyectiles.

Mientras que Bewolf se lanzó hacia mí sin impórtale que estaba abatido, su espada caí en picada para matarme, así que rodé por el suelo mientras su espada se estrellaba en él.

Harrumb dispara esas rocas, mientras doy media vuelta y empiezo a girar mi hoz que evita que esas rocas me dieran.

— Esto aún no acaba— Grita Raknar, para gritar nuevamente — ¡Rayo torrencial!

Y un enorme rayo cae sobre mí, aunque mi cuerpo tuviera aun esas lumias azules, el calor dentro de ese rayo torrencial me hizo grita desenfrenadamente, quitándome fuerzas esenciales para la batalla.

Yo caigo de rodillas mientras el vapor emana de mi cuerpo.

Bewolf me ve respirar, y dice:

— Aun no es suficiente— Y grita — ¡Hraun!

Y el suelo empieza a calentarse, él quería enterrarme en lava. Yo ya estaba cansado de esto así que retire el cuchillo de mi espalda y se lo lanzo a Bewolf, el cuchillo queda incrustado en su cabeza y muere.

Myleron grita u nombre con dolor.

Raknar ve como su amigo caía con ese cuchillo en su cabeza y se lanza con rabia hacia mí, yo le respondo en una batalla entre cactolium y su martillo dorado.

Harrumb corre hacia mí con sus brocas de tierra para derribarme, como era lento este no era rival para mí, pero Raknar que era más rápido electrifica a Parom yo me descuido y la dejo caer. Raknar lanza rayos que me golpeaban, y electrifico su puño para darme una trompada, este hace que mis ojos dieran vueltas y vueltas y veía girar el estadio.

Harrumb me ataco y hiere mi abdomen, la sangre tibia salía y recorria el camino desde mi costado izquierdo hasta el suelo.

Harrum me tuba al suelo y me sostiene con una mano para que no me moviera mientras daba el golpe fina, y tomo un puñado de arena y se aviento a os ojos. Este se ciega por un momento mientras el martillo de Raknar rompe mi brazo izquierdo.

Yo me levanto y saco el hacha, aun con ese dolor en mi cuerpo y con la sangre que regaba, le di pelea a Raknar mientras Harrumb recomponía de la arena en sus ojos.

Yo me alejaba de Raknar que ganaba poder en la pelea, y cuando veo que Harrumb se acerca, yo hago que la guadaña saliera para lanzarme al suelo y cortarle un pie a Harrumb. Este cae al suelo gritando. Yo dejo caer a Parom y tomo la espada de Bewolf que me era más como en la lucha contra Raknar.

Le di un cabezazo a Raknar mientras desviaba su ataque con el martillo, Harrumb con sus fuerzas lanzaba esas rocas a mi espalda. Tres entraron a mi paleta de ambos brazos, y un cuarto entro muy cerca de mi riñón derecho.

La sangre brotaba, pero para salir victorioso tenía que liberarme del poder de Harrumb. Es ahí cuando le lanzo esa espada y se entierra en su pecho.

El mazo de Raknar golpea mi estómago y me lanza a cinco metros de ahí.

Tenía solo un arma a mi alcance, el cuchillo de Victoria. Estaba un poco lejos así que me arrastraba por la arena para tomarlo, mi única fuerza estaba en mi brazo izquierdo que me ayudaba para avanzar, junto con mis piernas que ya estaban cansadas.

Raknar me golpe y trata de aplastarme la cabeza, pero un ligero movimiento amarro su brazo y retiro mi cabeza a la trayectoria del mazo, amarro su brazo con mis piernas y lanzo a Raknar a la arena. Raknar pierde su martillo y toma el cuchillo de victoria para cortarme la garganta. Esta hoja pasa y no corta mi garganta si no mi mejilla.

Con mi brazo roto, mi herida en el costado izquierdo, y las rocas en mi espalda lo único que hice mue correr, pero ya mis piernas no me daban, entonces caí cerca al cuerpo de Bewolf, Raknar venia furioso para matarme con el cuchillo de Victoria.

El ve el martillo y recapacita se devuelve por el martillo, mientras el me ve arrastrándome.

Mi chica grita que detuvieran la pelea, pero nadie hacia caso. Ella grita mi nombre porque no quería que muriera, ella le pedía a todos entre lágrimas y suplicas que me salvara o algo, le dice al guardia, a Zastrozz, a Myleron, a Neron, a las demás mujeres que estaba en el otro palco, pero Nadia la escuchaba. Todos en el publico gritaba el nombre de Raknar, y este alentaba al público levantando sus manos y con ella el martillo.

Ella trata de bajar pero no la dejan.

Raknar ya tenía el martillo apuntando el cielo, y su electricidad salía por todas partes.

— ¿Últimas palabras maldito Dark?

Dije algo que él no escuchó.

— ¿Qué?

— Esquiva esto— Y lanzo el cuchillo que estaba en la cabeza de Bewolf al pecho de Raknar, me levanto mientras Raknar comprendía lo que hice y cuando tomo el martillo para golpearlo en la cabeza. Una mano detiene el mazo.

Era la mano de Zastrozz que grita.

— ¡Es suficiente!

Raknar cae muerto.

No vi en que momento lelgo Zastrozz, y este de un empjon me lanza hasta la pared del coliseo dejándome incrustado.

Yo vomitaba sangre.

Neron vio que Harrumb aún estaba vivo, y lo saca de ahí. Myleron recoge entre brazos a Bewolf y dice:

— Fue mi mejor alumno, mi mejor luchador, peleaste bien.

Y le entrega el cuerpo a su Ereiser para que los sacara de la arena, junto con el cuerpo de Raknar y Wllaces, y el mal herido Harrumb.

Los tres de la casta se levantan y me ven.

Yo salgo caminando, y dijo

— ¿yo Gan….?

La pared detrás de mi sale disparada para golpearme y enviarme a los pies de Zastrozz.

Myleron les advierte a los guardias que sacara a todos del estadio incluyendo a mi amada.

Myleron toma a Parom y dice:

— Esta arma es extraña, debe estar maldita. Y lanza el arma a mí, yo no podía levantarme. Aun así la tome, pero Nerón abre una grieta para dejarme caer en el vacío y aplastarme cuando errara la grieta.

— Este Dark no es la gran cosa, no sé cómo es que no lo han matado antes— Dice Neron. — Ten cuidado con lo que dices, ese Dark ha luchado él solo con 4 de nuestros mejores hombres, y salió victorioso.

Cuando Neron abre la grieta yo salgo de ahí y con la guadaña, corto sus vestiduras.

Y es cuando siento como la lanza de Harrumb entra mí por mi tórax.

Myleron había lanzado esa lanza, Zastro le advirtió que no lo matara pero este no hace caso.

La diosa, trata de zafarse de un guardia que la llevaba bligada al carruaje, pero es ayudada Por Mra que lo golpea, el guardia cachetea a Mra, y la diosa por defender a su virtuosa coloca su mana y produce un poder de repulsión que lanza al guardia varios metros atrás. La diosa corre por los pasillos para llegar a la arena donde me ve empalado. Y pregunta.

— ¿Quién lo hizo?, ¿Quién lo mato?

Y ella empieza a llorar, y grita, pero Zastrozz la detiene para no ensuciarse de mi sangre. Solo recuerdo el verla, como la lanza sirvió como soporte para y no caer al suelo mienras entraba a mi cuerpo… y ella era detenida por Zastrozz que no quería que me tocara. Ella empezó a liberar un poder que no dejaba que Zastrozz la tocara.

Zastrozz no podía tocarla, así que intento liberar energía también, Neron y Myleron hicieron lo mismo para no ser disparados por esa fuerza. Y es cuando se abrió paso ante mí y me quito esa lanza de mi cuerpo y grito mi nombre alto y tan fuerte que un domo energético crecía a medida que ella gritaba, una fuerza de repulsión en forma de escudo, que envió a Zastrozz a Myleron y Neron fuera de la arena, y la arena se destruía cada vez que ella gritaba y aumentaba el domo, un campo de energía amarilla destruyo todo a su paso, el estadio se esfumo, el mercado se esfumo, las casas se esfumaron todo a un radio de 300 metros se destruía. Ella liberó tanta energía negativa que se desmayó sobre mi cuerpo.

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