AOLL – Capítulo 34 – Charles Irving Smith, y los arcaicos.

Autor: R. B. García.

Después de llegar a la isla donde estaba los arcaicos, emprendí mi búsqueda de ellos en las montañas. Los nativos que me hablaron de ellos, cuenta como los descendientes de los primero ancestros, fueron llamado por los dioses…

Y es aquí cuando todo toma sentido. Comparé la historia de Charles con el cuento infantil del origen de los dioses que Slovan me dio, y tenía un gran parecido; así que me decidí primero en leer la historia de Charles y después la historia del origen de los dioses.

“Lo primero que hicieron al verme, fue hablarme en otra lengua, estos arcaicos estaban totalmente viejos, sus huesos se marcaban de tal manera que solo la carne cubría la muerte de aquellos que han vivido desde los tiempos de los primeros ancestros. Como vine solo, empecé a dialogar con ellos, pero lo único que hacían estos viejos fue hablarme con un lenguaje confuso.

El tiempo que me quedaría aquí lo aprovecharía para cartografiar, y estudiar mejor a estos arcaicos.

En mis primeras notas tracé una fecha de llegada y una fecha de partida para la investigación, y comparando el tiempo en que he estado aquí, solo han pasado 24 meses, y 3 días. Desde mi investigación solo han pasado 12 meses, así que concluyendo con mi último día del mes que he trazado, he viajado a 14 lugares preguntando, descubriendo, y también huyendo, y deduje que aunque este mundo se manifiesta con algunas similitudes a la tierra, no se maneja igual, y fue inútil preguntar a los nativos como regresar a mi mundo.

Pero por relatos y cuentos, he llegado a la conclusión de que aunque no supieran como salir de este mundo, si he podido deducir que este mundo ha sido influenciado, no sé si por la mismos efectos y procesos evolutivos que nuestra raza, o por algún tipo de intervención humana. Sé que mi teoría es un poco apresurada pero, hay indicios de que muchos años los humanos ya…”

Y se corta de nuevo la historia.

La guerra de las facciones, duraría 24 años. Y fui perseguido por ambos bandos; tanto del capitán Jack Hortson, como del mismo John Milton.

Al principio, y antes de que todos no dividiéramos y se nos diera a escoger entre bandos, todos incluido Milton y Hortson, estaban empeñados a volver a nuestro mudo. Pero como ángeles caídos del génesis, algunos cayeron a esta tierra para enamorarse de sus mortales. John Milton lideraba un grupo de exploradores para hallar alguna respuesta de donde estaban, después de investigar toda la costa y tierras lejanas, buscaron hasta encontrar civilización. Esta costa tenia aldeas, y en las aldeas habitantes, y en los habitantes, criaturas con apariencia humana, y si… mujeres. De igual manera yo me quede con el capitán para rehacer una nave con los restos de los 4 barcos. En la playa estábamos armando el esqueleto del barco y nos hacían falta muchas cosas para poder completarlo. Pasó más o menos 6 meses. Las bitácoras del capitán no estaban completas cuando las inicio, así que fue cerca de mitad de año para que nuestros planes de escape se vieran imposibilitadas por John Milton.

El hombre necesitaba tiempo, así que convenció a Jack para poder traducir unas instrucciones en la pared de unas ruinas que había encontrado. Las ruinas existían, pero no quería tiempo para traducirlas, quería que los demás hombre vieran a los habitantes de este mundo, así que nos guio, para hacer contacto. El capitán Hortson no quería contratiempos, y no le vio de utilidad conocer personas que no son de nuestra raza, ni que tampoco entendiera nuestro idioma, ni que no pudieran ayudarnos para regresar. Ellos discutieron un buen rato, el capitán quería irse, sin embargo John no tenía nada en tierra: ni mujer, ni hijos, ni padres, era un hombre solitario que vivía del mar, y para el mar. Habían muchos así, y otros que no, pero ese problema se resolvería de la siguiente manera: «los que quieran quedarse que se queden, y los que quieren irse que se vallan»

Resulta que después de todo los que si queríamos irnos de aquí zarpamos después de que los hombres decidieron. Al navegar por el océano de ese mundo, nada paso, no sabíamos que tendría que pasar para devolvernos, o cómo funcionaba todo esto, muchos desesperaron y se llenaron de temor cuando se escuchó de un hombre llamado Orson, que estábamos malditos.

Que estábamos muertos, en el otro mundo, como el limbo, y que las criaturas semi-humanas que vimos eran almas que aún no han podido pasara al otro lado. Y que eso nos pasaría si no regresábamos.

— Estamos condenado a ser como el holandés errante, navegar sin rumbo y nunca llegar a tierra, a nuestra tierra.

— ¡Cállate!— Grita el capitán. —No nos compares con el holandés errante, ni mucho menos con ese hombre.

— ¿Te refieres a Van der Deken?

Todos conocían la historia de Willem Van der Deken, y el holandés errante, nadie que estuviera en la vida marítima, ignoraría o desconocería la historia del capitán que hizo una apuesta con el diablo. Había muchas historias que distorsionaban la verdad a medida que se contaba la historia en el pasar del tiempo. No se sabe si es verdad, por que como en toda leyenda aunque ficticia siempre tendrá un toque real, lo real siempre es base para la imaginación, y la historia de Deken no era diferente a una de ellas, el buque más veloz de toda Holanda.

— Puede ser que el haya venido aquí también.

Todos voltearon a mirarme cuando dije eso.

En realidad ellos se calmaron, y crearon esa posibilidad en sus mentes, si en realidad Deken pudo venir y pudo salir, entonces…

La historia nuevamente se cambia a una que hablaba sobre los arcaicos.

Poco a poco fui entendiendo el lenguajes de los arcaicos, y no me fue muy difícil; ellos hablaban como los otros aldeanos, solo que un poco más apagado en sus acentos. Era solo cuestión de concentración y mucha paciencia.

Lo primero de lo que hablamos fue que ellos me confundían con un tipo de dios, los arcaicos dijeron que los primeros dioses, poseían las mismas similitudes que yo, colorido, y robusto, o eso era lo que le contaron sus padres. En la historia de ese mundo, nada poseía color ni forma, solo era un

mundo… a veces pienso que es como un lienzo, sin nada que lo rellenara o lo trazara, solo estaba ahí esperando a un pintor. Entonces, ¿Cómo se originó todo?, la biblia era muy específica en este asunto creacionista para nosotros, «En el principio creo Dios los cielos y la tierra» Punto, no había nada que discutir ni discernir, para muchas culturas el mundo se hizo de muchas formas, pero lo más claro para nosotros era ese anuncio en el primer párrafo de la biblia, no había nada que discutir. Ni siquiera mi amigo Robert ponía en duda la mano creadora. Escucho de un hombre decir: que Dios es creador como el hombre es creador. Así que teníamos un aspecto muy conciso sobre nuestra procedencia, debía haber una Dios que colocara orden y forma a nuestro mundo, entonces ¿Dios crearía este mundo también? Los arcaicos, no tenían claro como inicio todo, porque para eso ellos registraban la historia en los murales. Así que la cuestión aquí es ¿Dónde están esos murales?

Tengo que decir, que a medida que el tiempo pasaba aquí, mi esperanza de ver mi mundo solo desaparecía y me resignaba a quedarme aquí con mis notas y mis investigaciones, Ya no podía recordar el rostro de Chardi ni de mi amigo Robert, solo los eventos después de eso con el Exilio.

Muchos habían muerto en una estúpida guerra de quedarse o no quedarse, al final los que quedaron murieron por enfermedades que trasmitían las relaciones sexuales con esas criaturas, o con tan solo interactuar con ellos demasiado tiempo. Aunque la guerra durara 24 años, las aldeas que aceptaron a estos hombres también desaparecieron, porque también nuestras enfermedades los azotaron y no hubo sobrevivientes. Yo por otro lado hui de todo.

En fin, después de todo esto, solo me dedique en cuerpo y alma averiguar cómo salir de este mundo, los arcaicos no tenían idea de que yo era de otro mundo, solo pensaban que venía de un lugar donde provienen los dioses, o eso creo… Dicen que los dioses pueden ir y venir cada cierto tiempo, pero la incertidumbre me carcomía, ¿cómo puedo irme? Así que pensé, si esta isla es donde están los arcaicos, ¿dónde podría estar esos murales?, si leyera los murales podría entonces hallar una pista. Pero los arcaicos me dijeron que los murales ya habían sido destruidos. Y que el único lugar donde podría haber un mural, seria en Aedes, un templo al otro lado de la isla en una

montaña enorme; uno de ellos me guiaron a un camino que conducía la montaña donde había un templo que se llamaba Aedes, nadie visitaba ese lugar, no sabía por qué. No me dieron razones, pero que si quería saber algo de este mundo y como paso todo, tenía que encontrar el templo y ver el mural.

“Caminé horas, y horas con un poco de ración de comida y agua, corte ramas, y seguí lo que parecía un camino, pero el espesor del bosque me impedía ver a donde me dirigía. A veces pienso que esos malditos arcaicos me guiaron a mi muerte, porque no llegaba a ningún lado, los días pasaban y las horas caían, y todo lo que veía era árboles y más árboles.

Llevaba mis fechas muy disciplinadamente, si fallar ningún día, hasta que en mi día 12 del mes 28 de mi año 30 descubrí el templo, la gran vista desde la cumbre era esplendido, observé el océano que me trajo a este lugar hace tanto tiempo por un buen rato.”

La historia de Charle me hizo pensar por primera vez, que si regresar era un opción.

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