Invincible – Capítulo 241 – Bajo un Brutal Asedio

Cuando Huang Xiaolong llegó a la escena, Zhao Shu y Zhang Fu luchaban contra cuatro personas en el cielo.

La persona contra la que luchaba Zhang Fu no era otra que el maestro de Li Lu, Li Molin, mientras que Zhao Shu estaba luchando contra tres, el antepasado de la Familia Yao, Yao Shan, y otras dos personas del Templo de las Deidades.

Pero, Yao Fei no se veía por ningún lado.

Abajo, en la calle, los miembros de la procesión nupcial de la Familia Guo yacían en charcos de sangre escarlata. No muy lejos, en una esquina de la calle, Guo Tai bloqueaba en frente a Huang Min con el número restante de discípulos de la Familia Guo, agrupados en un círculo defensivo.

Al ver que su hermana y Guo Tai seguían sanos y salvos, Huang Xiaolong dejó escapar un suspiro de alivio.

“¡Hermano Mayor!” Gritó Huang Min cuando vio a Huang Xiaolong y rápidamente corrió a su lado con Guo Tai.

“¿Están bien ustedes dos?” Huang Xiaolong preguntó preocupado.

“Estamos ilesos.” Huang Min y Guo Tai sacudieron la cabeza.

La tensión de Huang Xiaolong desapareció al escuchar que estaban ilesos.

En este momento, el sonido del viento silbante resonó en el cielo mientras algunas figuras se precipitaban a la escena de la batalla, todos se volvieron para mirar y vieron que era el Emperador Duanren y el Antepasado de la Familia Guo, Guo Chen.

“¡Nos vamos!” Al ver que era el Emperador Duanren y Guo Chen, Li Molin, que estaba luchando contra Zhang Fu, hizo un fuerte golpe de palma para empujar a Zhang Fu hacia atrás, gruñendo órdenes a sus camaradas.

Zhang Fu se encontró con su golpe de palma de frente.

Una explosión estruendosa los separó a ambos y Li Molin aprovechó la oportunidad, desapareciendo en un abrir y cerrar de ojos.

Las otras tres personas, Yao Shan y las dos Ancianos del Templo de las Deidades, hicieron lo mismo. Los tres atacaron a Zhao Shu con un golpe de palma, desapareciendo en el vacío después de empujar a Zhao Shu hacia atrás.

Segundos después de que los cuatro habían huido, el Emperador Duanren y Guo Chen llegaron, la expresión en sus rostros era grave y solemne, hirviendo de rabia. Especialmente Guo Chen. Su rostro se oscureció frente a la escena de los cadáveres de los discípulos de la Familia Guo que yacían en charcos de su propia sangre.

“¡La Familia Yao fue demasiado lejos!” Guo Chen rugió lentamente entre dientes, reprimiendo su ira. Un intenso odio ardía en sus ojos.

Hoy fue una gran ocasión de alegría para la Familia Guo, pero Yao Shan no tuvo vergüenza de ignorar su condición de Santo, atacando a Guo Tai y a estos discípulos. Esta acción provocó la ira de Guo Chen.

Llegando no mucho después del Emperador Duanren y Guo Chen, estuvieron Duan Wuhen y un grupo de expertos de la Familia Guo.

Sin embargo, la boda era un asunto importante y no sería bueno perder la buena hora, por lo que Guo Chen instruyó a los expertos de la Familia Guo para que arreglaran los asuntos mientras buscaba la opinión de Huang Xiaolong sobre el arreglo de la boda y luego enviaba a Guo Tai de vuelta a la Mansión Guo con Huang Min, acompañado por expertos de la Familia Guo.

Joven Señor, el antepasado de la Familia Yao y esa gente, ¿quieres que…?” Después de que el grupo de Guo Tai abandonó la escena, Zhao Shu se acercó a Huang Xiaolong y le preguntó.

Huang Xiaolong negó con la cabeza, “No hay necesidad de perseguirlo.” Aunque ese Yao Shan era simplemente un Santo de Tercer Orden, con los expertos del Templo de las Deidades y la ayuda de Li Molin, perseguirlo y matarlo no sería un asunto fácil.

Duan Ren.” Huang Xiaolong miró al Emperador Duanren a su lado. “Necesito molestarlo para que bloquee la ciudad y busque si hay discípulos del Templo de las Deidades y de la Familia Yao.”

El Emperador Duanren respondió con rápida cortesía: “El Joven Noble Huang es demasiado educado, no es un problema en absoluto. Es algo que debemos hacer.”

Huang Xiaolong asintió con la cabeza.

Siguiendo la petición de Huang Xiaolong, Guo Chen también envió a los expertos de la Familia Guo a rastrear la Ciudad Imperial.

Aproximadamente una hora más tarde, el resto de la procesión nupcial de la Familia Guo llegó a la Mansión Guo con Guo Tai y Huang Min. Con su llegada segura a la Mansión Guo, la Familia Huang se acercó.

Long’er, ¿qué tal si tratamos de hacer las paces con la Familia Yao?” En el camino, Su Yan sugirió con cara preocupada. Ella había oído hablar que el Antepasado de la Familia Yao, Yao Shan, y algunos expertos del Templo de las Deidades masacraron a muchos de los miembros de la procesión nupcial de la Familia Guo a mitad de camino.

Huang Xiaolong miró a su madre, notando sus profundas líneas de preocupación, negó con la cabeza diciendo: “Madre, incluso si aceptamos hablar de paz, la Familia Yao no estaría de acuerdo.”

Sin tener en cuenta el resentimiento personal que Huang Xiaolong tenía contra Yao Fei, el simple hecho de que Huang Xiaolong quemara los cimientos de la Familia Yao de miles de años – la Mansión Yao – hasta las cenizas, no era diferente de quemar todas las posibilidades de paz entre ellos.

Además, no deseaba hacer las paces con la Familia Yao.

Su Yan suspiró por dentro al escuchar la respuesta de su hijo. De hecho, en el fondo ya sabía que era inútil e imposible.

“Pero el Templo de las Deidades…” Su Yan vaciló. Ante la mención del Templo de las Deidades, incluso Huang Peng reveló una mirada preocupada.

La verdad era que el Antepasado de la Familia Yao no era una amenaza, sino el Templo de las Deidades a sus espaldas. Desde la conversación de Zhao Shu, Zhang Fu, Yu Ming y Fei Hou, tanto Huang Peng como Su Yan entendieron hasta cierto punto qué tipo de existencia aterradora era el Templo de las Deidades.

¡Una hegemonía tiránica de la que incluso todo el Imperio Duanren tenía que tener cuidado!

“¡Madre, padre, quédense tranquilos, llegará un día en que aniquilaré el Templo de las Deidades con mis propias manos!” Huang Xiaolong pronunció el voto lentamente.

¡Y este día no estaría muy lejos!

Tanto Huang Peng como Su Yan pensaron que Huang Xiaolong los estaba consolando, por lo que ninguno de los dos dijo nada más sobre el tema.

Aproximadamente una hora después, Huang Xiaolong, Huang Peng, Su Yan y Huang Xiaohai llegaron a la Mansión Guo. Cuando llegaron a la entrada principal, el antepasado de la Familia Guo, Guo Chen, Guo Shiwen, Guo Shiyuan y Guo Tai ya los estaban esperando en persona. Dirigido por Guo Chen personalmente, el grupo se dirigió al salón principal, sentándose en dos secciones.

“¡Ha llegado el Emperador Duanren ~!” Poco después de que Huang Xiaolong y los demás se sentaron, vino la voz del Administrador Principal de la Familia Guo, Zhang Yue, anunciando la llegada del Emperador Duanren desde afuera.

¡Emperador Duanren en persona!

Todos los presentes estaban desconcertados, pero se levantaron y salieron a recibir al Emperador.

A pesar de todo, hoy era la boda de su hermana, por lo que Huang Xiaolong podría considerarse como medio anfitrión. El Emperador vino personalmente para el banquete, debería ir y darle la bienvenida.

“¡Felicidades, felicidades, ¡ah!” Justo cuando Huang Xiaolong y el resto pasaron por el arco, el Emperador Duanren entró con una amplia sonrisa, ahuecando sus puños en señal de saludo.

Huang Xiaolong y Guo Chen también ahuecaron sus puños en señal de saludo.

Duan Wuhen detrás del Emperador Duanren también ahuecó sus puños, felicitando a Huang Xiaolong y Guo Chen de manera respetuosa. Aparte de Duan Wuhen, había una hermosa mujer con noble porte junto a ellos. Huang Xiaolong supuso que esta mujer debía ser su madre, y tenía razón. El Emperador Duanren la presentó como la madre de Duan Wuhen.

La llegada del Emperador Duanren al instante animó el banquete. Las muchas fuerzas que vinieron a felicitar, todos se pusieron de pie y saludaron, un humor alegre llenó el aire mientras el vino y la risa fluían.

Con el Emperador Duanren, el grupo se mudó a un salón más privado y se sentó.

Sin embargo, Huang Xiaolong no relajó su vigilancia. Dio instrucciones a Zhao Shu, Zhang Fu y Yu Ming para que vigilaran el entorno en caso de una situación repentina e imprevista. El antiguo Antepasado de la Familia Yao pudo haber escapado después de no lograr su objetivo, emboscar al equipo de la procesión nupcial, pero Huang Xiaolong tuvo la intuición de que las cosas no terminarían tan fácilmente.

Además, hoy había algo extraño en la ausencia de Yao Fei.

Cuando la atmósfera del banquete estaba más viva, un guardia de la Familia Huang irrumpió hasta que estuvo frente a Huang Xiaolong.Joven Señor, llegó un mensaje – más de una docena de las sucursales del Comercio de los Nueve Trípodes están bajo brutal asedio.”

¡Más de una docena de las sucursales del Comercio de los Nueve Trípodes estaban bajo brutal asedio!

El gran salón se aquietó en un instante. Incontables pares de ojos se volvieron para mirar a Huang Xiaolong.

Una luz feroz brillaba en los ojos de Huang Xiaolong, no había necesidad de preguntar, el Comercio de los Nueve Trípodes bajo brutal asedio debía ser obra de la Familia Yao y el Templo de las Deidades.

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