RTW – Capítulo 115 – Guerra por el Pueblo Fronterizo (Parte 1)

Traductor: Ben.
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Cuando el enemigo entró en su campo de visión, Van’er inmediatamente notó los caballeros pesados armados quienes estaban montando enormes caballos, usando brillantes y deslumbrantes armaduras y lentamente cabalgando hacia el Pueblo Fronterizo. Era común que el estatus de un caballero era mucho mayor que el de la gente de pueblo común, y cuando repentinamente estaba frente a cerca de cien de estos, él tuvo que tomar algunos respiros profundos para calmarse a sí mismo.

Van’er sintió como sus palmas se volvieron sudorosas, era igual que la vez que estaba en el muro cuando tuvo que enfrentar a las bestias demoniacas por primera vez, pero esta vez él enfrentaba criaturas que eran de la misma especie que él – las fuerzas unidas de la nobleza de la Fortaleza Longsong.

No, eso está mal. Furiosamente escupió y puso su anterior pensamiento a un lado. ¿Piensas que ellos son iguales a ti? ¿Cuándo te han tratado los nobles como si fueras de la misma especie que ellos? Se preguntó a sí mismo burlonamente.

El único objetivo de su viaje es arrebatar de nosotros el Pueblo Fronterizo y traer de regreso la mina de la ladera norte bajo su control. Más importante, ellos incluso intentan sacar a su alteza real del territorio Occidental, como un miembro del primer ejército simplemente no puedo permitir esto.

Durante la conferencia previa a la guerra, Su alteza real había dejado claro que Timothy Wimbledon, el hermano de su alteza real, había conspirado contra el trono y al final incluso asesinó a su propio padre el rey Wimbledon III por ello. Originalmente estos acontecimientos entre la realeza y la aristocracia, no tenían mucha importancia para él – ¿hay alguna diferencia para mí si el rey llega a cambiar?

Pero ahora que el Duque Ryan quería tomar esta oportunidad para llevarse lejos a su alteza real, ¡esto ahora lo encontró totalmente inaceptable!

Cuando pensó en ello, ¿simplemente en cómo había sido su vida antes de que Su alteza viniera al Pueblo Fronterizo? Si estaba recordando correctamente, el previo Lord era de hecho un conde que raramente se había mostrado a sí mismo. La adquisición de las pieles era hecha por sus guardias personales quienes regularmente usaban sus armas para bajar los precios. Y cuando los meses de los demonios llegaban todos ellos huirían para vivir en los barrios bajos de la Fortaleza Longsong y terminar sufriendo durante todo ese tiempo.

Pero hoy, bajo el control de Su alteza la vida en el Pueblo Fronterizo se había vuelto mejor y mejor, con cambios siendo visibles para cualquiera que lo vea. Van’er pensó, por ejemplo, cuando los mineros hubieran logrado extraer una mayor cantidad de mineral ellos también recibirían un mayor pago. E incluso después de que su alteza puso esta máquina negra dentro de la mina de la ladera norte, la extracción adicional aún contaba como el trabajo de los mineros. Ya sea cuando estaban construyendo el muro, o minando mineral, todos recibían su pago a tiempo. Durante todo este invierno, no hubo ni una persona que se haya congelado y muerto de hambre.

Por supuesto, el mayor cambio fue la implementación de la milicia – no, ahora es llamado El Primer Ejército.

Teniéndolos haciendo guardia en el pueblo, nosotros los plebeyos no tenemos la necesidad de acurrucarnos juntos en esos cobertizos rogando a otros por comida. Si el príncipe no se queda por más tiempo aquí, ¿el Duque aún permitiría al primer ejército seguir existiendo?

Van’er tomó otro respiro profundo y limpió sus palmas con su ropa. No, ciertamente él no lo permitiría. A los nobles de la Fortaleza Longsong no les importa las vidas de nosotros los plebeyos, es exactamente como su alteza había dicho antes: Sólo un ejército formado por plebeyos estará dispuesto a pelear por la vida de otros plebeyos.

Van’er alzó su cabeza para que pudiera mantener la parte izquierda del cielo en su campo de visión, ahí en la distancia podía ver un pequeño punto negro dando vueltas alrededor, cuando uno estaba dando una mirada casual, todos pensarían que de hecho era simplemente un ave enorme. Pero en realidad, era el comandante de Inteligencia de la artillería – Relámpago, quien estaba usando los árboles creciendo a los lados del camino como cubierta mientras constantemente estaba observando los movimientos del enemigo. Cuando voló de regreso, Van’er también notó que siempre y cuando ella no tomara la iniciativa de volar en áreas abiertas, la gente en el suelo sólo sería capaz de ver ramas de árboles si fueran a mirar hacia arriba, así que era casi imposible para ellos detectar que había una bruja que estaba volando sobre sus cabezas.

Después de un cuarto de hora, Relámpago voló cerca de su posición frontal mientras ondeaba una cinta verde.

Esto les estaba señalando que el enemigo había entrado en el rango de mil metros y que deberían prepararse para empezar a disparar. Van’er no sabía qué tanta distancia su alteza llamaba “mil metros”, pero cuando vio la señal verde, el sólo subconscientemente siguió las reglas de los ejercicios comprensivos, dando la orden de cargar el cañón y ajustar el ángulo.

No les tomó a los cuatro artilleros mucho tiempo completar sus deberes, el ángulo del cañón fue ajustado en la tercera posición mientras la pólvora y la munición sólida de artillería era también insertada en el barril del cañón.

Él había pensado que después de haberse parado en el muro y haber peleado contra las bestias demoniacas podía considerarse a sí mismo como peleador experimentado y también pensó que era talentoso, pero hoy llegó a darse cuenta que todavía había una gran distancia entre él y Hacha de Hierro y Brian.

Durante la formación en la tarde, él había tenido grandes problemas tratando de calmar su corazón. Sin embargo éstos dos hombres, cuando dirigieron sus grupos al área indicada, no sólo parecía como si no había nada en especial acerca del día de hoy, no, él incluso pudo oír de la voz de Brian qué tan ansioso estaba por pelear. No obstante él hasta ahora era incapaz de calmarse a sí mismo. Con un poco de vergüenza en su corazón, tenía que reconocer que los hermanos Rodney parecían desempeñarse mejor que él. Este pensamiento hizo a Van’er sentirse muy deprimido.

Nerviosamente lamió sus labios y revisó la posición de Relámpago una vez más.

Pero hasta ahora, los movimientos del enemigo se hicieron más lentos por mucho.

“¿Qué están haciendo?” preguntó Rodney.

“Eso actualmente es desconocido” Cat’s Paw respondió. “Para mí, ¿parece que ellos están ajustando su formación? Pero aún se ven un poco caóticos.”

“Ellos están esperando por las otras tropas,” explicó Jop con una ligera voz temblorosa, “Es imposible para los caballeros pelear solos, ellos siempre necesitan una gran cantidad de personas para seguirlos.”

“¿Cómo sabes todo esto?” Nelson no estaba convencido.

“¡Lo he visto! Un caballero llevará al menos dos escuderos, mientras habrán otra docena de sirvientes quienes tendrán que hacerse cargo de sus forrajeos,” él empezó a contarlos con sus dedos, “primero, está el Duque, como el Lord de la Fortaleza Longsong, él tiene al menos cien caballeros, ¿cierto? Luego está la caballería ligera, quienes son al menos trescientas personas. Además, los Condes y Vizcondes quienes tienen su propio territorio… ¡Muchos más! ¡Y no te olvides de los mercenarios, todos ellos han probado la sangre, así que ellos no dudarán mientras te matan! ¡Ellos harán lo que sea por dinero! Mientras nosotros sólo tenemos trescientas personas.”

De hecho, menos de trescientas personas, Van’er corrigió dentro de su mente. Nosotros sólo tenemos doscientos setenta soldados armados con fusiles, de acuerdo a la explicación de su alteza esto era debido a que estamos carentes en la capacidad de producción. Ahora aquellos que no tuvieran fusiles propios fueron enviados a los equipos de artillería, estaban para manejar la preparación de la munición para los cuatro cañones. Cuando Van’er se dio cuenta de que ellos eran mucho más lentos que su mismo grupo, también se sintió mucho mejor.

“¡Los mercenarios! ¡Se acercan!” gritó Jop.

Van’er vio hacia el enemigo, ahí podía ver a un grupo con varios tipos de armaduras tomando la delantera en su formación de batalla, no estaban cabalgando, tampoco marchando en línea, ellos simplemente caminaban en pequeños grupos de dos o tres en medio del campo. Mientras los caballeros se dispersaron hacia ambos lados, parecía como si estuvieran cediendo su posición a los mercenarios. Después de un cuarto de hora, las fuerzas aliadas del Duque estaban listas finalmente.

En este momento, un caballero vino cabalgando desde el campamento enemigo en la dirección del Pueblo Fronterizo. Van’er se sintió tan nervioso que casi dio la orden de disparar. ¿Qué debería hacer? Van’er miró nuevamente hacia el cielo, sin embargo, aún era incapaz de localizar a Relámpago, mientras el enemigo estaba continuamente acercándose mientras ondeaban una bandera blanca.

“Él es el mensajero enviado por el Duque,” murmuró Jop, “Debería estar viniendo, a tratar de persuadir al príncipe.”

“No es de nuestra incumbencia” Rodney se puso en cuclillas y alineó su punto de mira con la línea central del barril. “Líder, necesitamos ajustar el cañón, la mayoría de los caballeros han dejado la zona de impacto.”

Durante su práctica previa con munición real, ellos fueron repetidamente enseñados, que el rango de ataque del cañón estaba representado por la línea central del barril, por lo que, si querían golpear su objetivo, tenían que asegurarse de que el objetivo se traslapara con la línea central del barril. Así que los cinco hombres empezaron al mismo tiempo darle vuelta al cañón hasta que éste una vez más apuntara en la dirección de los caballeros.

El mensajero quien había venido sólo por el camino fue luego escoltado por Carter hacia la parte trasera de su línea defensiva, pero Van’er sabía que este movimiento por parte del Duque era sólo un desperdicio de tiempo, el príncipe nunca aceptaría rendirse.

Repentinamente, Relámpago abruptamente voló en la dirección de la línea defensiva, salvajemente ondeando una bandera amarilla en sus manos.

La señal amarilla significaba que el oponente había entrado en un rango de ochocientos metros, a esta distancia, ellos tenían la oportunidad de golpear el objetivo con un proyectil sólido. También significaba, que siempre y cuando el artillero capitán no prohibiera disparar, los equipos de artillería podían disparar a discreción.

Los demás miembros de su equipo también notaron la señal, así que todos miraron en su dirección, y después de que el asintiera una sola vez tomó un respiro profundo y luego gritó, “¡Fuego!”

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